Victoria

Yo no era un niño, era una niña a la que le gustaba el fútbol.

¿Tan difícil es de entender?

Fue ahí cuando me di cuenta que no importa lo sencillo que sean las cosas. La gente tiene miedo a lo distinto, a lo diferente, a lo que se sale de la norma. Y si no son capaces de entenderlo pues lo destruyen, se crean conceptos que sean capaces de entender.  Es decir, era más comprensible para ellos que yo fuera un chico que se disfrazaba de chica, que el hecho de ser una niña a la que le gusta el fútbol y se le da bien.

Una vez más el miedo ganó la partida.